Hábitat 2016 y más

Esta semana hemos estado por Valencia en la decimocuarta edición de Hábitat, la feria de mobiliario más importante de España que cuenta con una media de 65.000 visitantes cada año. 

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La feria ha coincidido con otras dos muestras, Cevisama y Maderalia, industrias de la cerámica y de la maquinaria industrial respectivamente. Todos estos profesionales de tan diversos sectores y ramas, juntos y revueltos, hemos hablado a trompicones de stand en stand y de pabellón en pabellón con el objetivo de traer a nuestros hogares, restaurantes y demás espacios que transitamos cerámicas auténticas, tarimas flotantes, encimeras de Corian, herrajes con patente, barnices innovadores y cómo no, muebles. Ha sido cansado, pero ha merecido la pena.

El sector del revestimiento me maravilló por la diversidad y la tecnología que esconde detrás de una simple baldosa. Había varios pabellones exclusivamente dedicados ya no sólo al producto final, sino también a las materias primas, los utillajes o la maquinaria cerámica, sin olvidar el I+D en esmalte, fritas y colores. España es el líder mundial en producción, facturación y desarrollo tecnológico en el sector cerámico, y en esta feria parecían estar todos presentes. 

Mi gozo se multiplicó al ver que no era del todo una extraña en el mundo de la maquinaria industrial. Aunque le añadieron una "c" de más, los ojos se me salían de las órbitas al divisar mi nombre bien en grande en un catálogo sobre canteadoras de madera. Todo un detalle. Gracias. 

Volviendo a los muebles, por Hábitat encontramos de todo: moderno, actual, clásico, vistoso, elegante, funcional, novedoso, repetitivo, estrafalario, ingenioso, pretencioso, sencillo y memorable. Hablamos con unos y otros, y aprendimos de todos. Escuchamos también con mucho interés las propuestas de los nuevos talentos en la sección Nude, que fueron muchas y buenas.

De entre todo lo que vimos, nos quedamos con las sillas, unas piezas tan difíciles de diseñar pero tan bonitas si se acierta. En un restaurante con buenas sillas se come mejor, eso sin duda. De todas las que probamos nos quedamos con éstas:

Con todo y esto, nos quedó algún rato para visitar Valencia, hacer un recorrido efímero por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, cenar por el encantador casco histórico, y pasear por el mercado central y el jardín botánico. 

Mercado Central de Valencia.

Mercado Central de Valencia.